TALANTE ADORATRIZ EN LOS COLEGIOS DE ESPAÑA

TALANTE ADORATRIZ EN LOS COLEGIOS DE ESPAÑA

Por AMOR… Sólo por AMOR.

Era primavera, un 21 de abril de 1845 cuando una luz intensa, de repente, irradió en el Sagrario para dar vida a una Congregación humana y liberadora que, de la mano de Santa María Micaela, iba a recorrer el mundo sin que ella todavía lo supiera.

Años de duro trabajo, esfuerzo, dedicación y oración darían su fruto, y su vivencia Eucarística y amor por la juventud más necesitada, permitiría poner en marcha los cimientos de un proyecto enfatizado en valores humanos, en donde fe, dialogo y amor, sentarían las bases de su filosofía, una llama que hoy en día mantenemos viva todos los colegios Adoratrices de España.

 

“A ti, te quiero yo en mi obra”, escuchó, de repente, al hilo de una voz profunda que llamaría a su corazón. Ella era la elegida, y Dios le habló con la ternura que merece una mujer que lo dejó todo para seguirle, todo por amor.

Y es ese AMOR, el eje central que sostiene todo nuestro trabajo diario, la raíz de nuestro carisma, la razón de ser de todos los colegios que hoy en día transmiten la misión Adoratriz que emana de la filosofía de su fundadora.

En cada uno de ellos tenemos la llave, “Somos la llave” (Este es el lema de este curso) con la que abrimos las puertas a todas las familias que nos han confiado la educación de sus hijos, para ofrecerles una formación integral e integradora, en donde los alumnos se convierten en protagonistas de su aprendizaje  y de su propia historia, cada uno de ellos con sus circunstancias particulares y especiales, a los que atendemos desde la inclusión y vocación de entrega y servicio ofreciendo un trato fraterno y de compromiso constante.

Y es ese AMOR, el que nos permite evangelizar y educar el estilo de la Santa, pues ella siempre nos acompaña y siempre está presente en nuestros centros.

Desde buena mañana, cada día, dedicamos unos minutos para la reflexión, una reflexión pautada desde el equipo de pastoral quienes nos transmiten antes de empezar, a través de la modernidad de los wasaps y de las nuevas tecnologías, qué trabajar y cómo.

Desde las clases, entramos en la carpeta que nos transporta a la esencia Adoratriz y allí en su mundo interior encontramos ese espíritu que compartimos con los alumnos, así que de manera organizada, trabajamos muchos aspectos de la vida de la Santa y realizamos un recorrido por el calendario litúrgico que nos acompaña durante todo el año.

Y es ese AMOR el que nos predispone a empezar el día de una manera diferente, con un matiz más humano que impregna nuestro quehacer diario, no sólo durante este espacio de tiempo, sino también durante todo el día y desde todas las asignaturas.  Sea tanto en matemáticas, como en lenguas, ciencias, historia, artes o cualquier proyecto compartido, el sello adoratriz siempre está presente, la sensibilidad de un trato humanizado para con todos, poniendo especial énfasis en los que más nos requieren.

Para ello es fundamental el papel del profesional de la educación, los maestros y profesorado Adoratriz, quienes deberán poseer la facultad y virtud de transformar en retos y oportunidades, “Confía y cree en la posibilidad de cambio” todas las situaciones complicadas y difíciles que, en muchas ocasiones, viven hoy en día nuestros alumnos.

Atendemos la diversidad proporcionando estrategias y recursos heterogéneos en el aula. Así trabajamos la inclusión, formando equipo y cooperando de manera solidaria con un buen clima de convivencia y de respeto a la diferencia generando siempre sinergias positivas.  Ellos han llegado a nosotros, “vinieran de donde vinieran”, son nuestra preciosa obra de arte a la que cuidar, y tenemos la misión de hacer que esa obra no quede en el anonimato, dibujarle una sonrisa para que resplandezca y sea reconocida siempre.

El hacer que uno se sienta valorado es una virtud de la implicación del docente, “cuanto más doy menos pierdo y más gano, y todo me parece poco”, sacar la mayor cualidad de cada uno de nuestros alumnos y orientarlos hacía una buena educación potente en valores, en fe, en buenos conocimientos e inmejorables actitudes.

A veces, es preciso parar para sanar, prescindir de lo prescindible para atender lo esencial “El alumno/a” y es en ese preciso instante cuando la relación fluye y nuestra vocación de servicio cobra forma. Y es así como mantenemos viva a esta gran familia, porque una gran familia es aquella en la que todos y cada uno de sus miembros siguen los buenos pasos “Yo deseo amar a Dios…quiero que todos lo amen conmigo”, todos aquellos que un día decidieron pisar nuestro suelo y respirar nuestro aire.

Somos ejemplo de un estilo coherente de vida y de respeto, en actitud y forma, tal y como también hacía la Santa y hacen las hermanas. La mayor virtud es la de saber” mirar con los ojos del corazón”, y no habrá contenidos mejores que estos para recordar a lo largo de la vida. “A ti que eres mi profesor/a te quiero yo en mi vida”

Y es ese AMOR el que nos permite evangelizar educando y mantenernos fieles a un carisma que nos ha sido regalado y que se materializa con todas las acciones realizadas en los colegios bajo el paraguas y el amparo de las Hermanas Adoratrices y de quienes hemos tenido el placer de poder compartir su misión.

Hoy en día la educación que ofrecemos recoge los frutos de este gran proyecto de apertura al Trascendente, creando espacios para la fe y el dialogo, en donde la vocación de servicio y compromiso nos permite romper barreras y abrir horizontes ofreciendo un futuro esperanzador a todos nuestros alumnos.

Este es nuestro legado, el estilo de vida perenne que mantenemos todos los colegios Adoratrices de España, para continuar la obra que hace ya muchísimos años inicio santa María Micaela.

Era primavera, un 21 de abril de 1845…

Hoy es primavera, un 7 de abril de 2021 y todavía seguimos aquí.

Y seguimos… Y seguiremos….

Por AMOR… Sólo por AMOR.

 Equipo Pedagógico – Colegios Adoratrices de España.

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