¡RESUCITO COMO DIJO!
Domingo, Marzo 23rd, 2008Yo también quiero ser María Magdalena.
Quiero escuchar tu voz, ver tu rostro
y descansar en tus brazos.
Quiero oír cómo tus labios pronuncian
mi nombre y cómo tus ojos
me miran con amor aceptándome como soy.
Pero sabes, me duele quedarme siempre
en la puerta de un encuentro pleno y eterno,
y vivo soñando con que algún día
se producirá esa meta final.
Como María Magdalena
aspiro a esa unión con el Amado que nunca se termine,
a que los momentos de intimidad se eternicen.
Ésa es la aspiración de mi alma
y ésa es la promesa a la que aspiraba María Magdalena
y con la que contamos tod@ s.
Nuestra promesa.